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13 min de lecturaPor , responsable de Atention

EPOC en Personas Mayores: Cuidados y Alarmas

Cómo reconocer una agudización de la EPOC a tiempo, manejar el oxígeno domiciliario sin riesgos, ahorrar energía en el día a día y cuándo ir a urgencias.

Hay una frase que oímos muchísimo en las casas donde vive alguien con EPOC: "es que se cansa un poco, pero es la edad". Y casi nunca es la edad. Es una enfermedad respiratoria crónica que avanza en silencio durante años, que le ha ido quitando terreno poco a poco —primero las cuestas, luego las escaleras, luego el paseo, luego la ducha— y que un día de invierno se descompensa en 48 horas y acaba en urgencias.

La buena noticia es que la EPOC es una de las enfermedades en las que los cuidados en casa cambian más el resultado. No hablamos de curar: hablamos de que las agudizaciones se detecten a tiempo, de que el oxígeno se use bien, de que los inhaladores lleguen realmente al pulmón y de que la persona conserve la mayor autonomía posible durante el mayor tiempo posible.

Con 13 años acompañando a familias en Sabadell y el Vallès Occidental, hemos visto que lo que más ingresos evita no es un aparato caro: es alguien que conoce bien a la persona, que nota el cambio el primer día y que sabe a quién llamar. Esta guía explica exactamente eso.

Qué es la EPOC (y por qué tantas personas no saben que la tienen)

La EPOC —Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica— es una obstrucción permanente al paso del aire por los bronquios. Según explica el Canal Salut de la Generalitat, se produce por la inflamación de los bronquios y la destrucción de los alveolos, y el resultado es una dificultad progresiva para respirar de forma adecuada. Es una enfermedad crónica: no desaparece, pero sí se puede frenar y se puede manejar.

El tabaco es responsable de más del 90 % de los casos diagnosticados. También influyen factores como las infecciones respiratorias repetidas en la infancia, el asma infantil, la prematuridad o el déficit de alfa-1 antitripsina. Y esto lleva a la primera pregunta incómoda de muchas familias: sí, aunque tu padre dejara de fumar hace veinte años, la EPOC pudo quedarse. Y si sigue fumando, dejarlo es la única medida que modifica de verdad el curso de la enfermedad — a cualquier edad y en cualquier fase.

Sobre cuánta gente convive con esto, el estudio EPISCAN II, realizado con la colaboración de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), midió una prevalencia del 11,8 % en la población española de 40 años o más (14,6 % en hombres y 9,4 % en mujeres). El dato más importante para una familia es otro: el infradiagnóstico llega al 74,7 %, y es aún mayor en mujeres. Es decir, tres de cada cuatro personas con EPOC no saben que la tienen. Si tu madre lleva años con "tos de fumadora" y se ahoga en el paseo, eso no es un rasgo de carácter: es un motivo para pedir una espirometría en el CAP.

La espiral del ahogo: el mecanismo que hay que romper

El Canal Salut la describe con un nombre muy acertado, la espiral del ahogo: la persona se ahoga al hacer esfuerzos, así que evita el esfuerzo; al moverse menos pierde forma física y masa muscular; y al perder forma se ahoga con actividades cada vez más pequeñas. En un año se puede pasar de "me cuesta la cuesta de casa" a "me ahogo al vestirme" sin que el pulmón haya empeorado tanto como parece: lo que ha empeorado es el músculo.

Por eso el ejercicio adaptado en casa no es un extra en la EPOC: es tratamiento. Y por eso los programas de rehabilitación respiratoria son una de las intervenciones que más mejora la calidad de vida de estos pacientes. Pregunta en el CAP o al neumólogo si tu familiar puede entrar en uno.

Para hablar con el médico con precisión, ayuda mucho usar la escala de disnea del MRC modificada (mMRC), que es la que utilizan las guías españolas. Sitúa a tu familiar en un grado antes de la próxima visita:

GradoCuándo se ahogaQué significa en casa
0Solo se ahoga al hacer un ejercicio intensoVida normal
1Se ahoga al andar rápido en llano o al subir una cuesta suaveEmpieza a evitar el esfuerzo
2Andando en llano tiene que parar a descansar, o va más lento que otras personas de su edadYa limita la vida diaria
3Tiene que parar antes de los 100 metros o después de pocos minutos andando en llanoSale poco de casa
4Se ahoga al vestirse o al salir de casa; no puede salir por el ahogoDependencia clara

La agudización: la señal que toda la familia debe saber leer

Una agudización (o exacerbación) es un empeoramiento agudo de los síntomas respiratorios que se instala en pocos días. Las guías la definen como el empeoramiento de la tos, del esputo —en volumen o en consistencia— y de la dificultad respiratoria en un plazo de hasta dos semanas. El Canal Salut lo concreta así: aumento de la dificultad respiratoria, aumento de la producción de esputo con cambio de color de claro a verde o amarillo, más tos y más angustia. Muchas veces coincide con una infección respiratoria y a veces hay fiebre alta.

Cada agudización importa. No es "un catarro más": las exacerbaciones aceleran la pérdida de función pulmonar, deterioran la autonomía y son el principal motivo de ingreso hospitalario en esta enfermedad. Y cuanto antes se tratan, más se resuelven en casa.

El truco práctico es tener un punto de referencia escrito. Anotad en un papel en la cocina cómo está tu familiar en un día normal: cuántas veces usa el inhalador de rescate, hasta dónde camina sin pararse, de qué color es el esputo por la mañana. Sin ese punto de partida, todo el mundo discute si "está peor" o no. Con él, la decisión es objetiva.

Qué mirarAvisar al CAP hoy mismoUrgencias / 112
AhogoMás ahogo del habitual haciendo lo mismo de siempreAhogo en reposo, o no puede acabar una frase sin coger aire
EsputoMás cantidad, o cambia de claro a amarillo o verdosoEsputo con sangre
ColorPalidez, cansancio marcadoLabios, orejas o uñas azulados
ConcienciaDuerme más, está más apáticoConfusión nueva, no se le despierta bien, desorientación
InhaladorNecesita el de rescate más veces que de costumbreEl de rescate no le hace efecto
OtrosFiebre, tobillos más hinchados, no quiere comerDolor en el pecho, fiebre alta con mal estado general

Ante una agudización grave, la indicación del Canal Salut es clara: acudir a urgencias o llamar al 061, informando de que la persona tiene EPOC y llevando su medicación habitual. Prepara hoy una carpeta con la lista de fármacos, las dosis, el último informe del neumólogo y el flujo de oxígeno prescrito. El día que haga falta, nadie tendrá la cabeza para reconstruirlo.

Y una advertencia específica de las personas mayores: la agudización puede presentarse sin el cuadro de manual. Somnolencia, confusión repentina, apatía o negarse a comer pueden ser la primera manifestación. Si tu padre de 85 años "está raro" en enero, piensa en el pulmón y en la infección antes de pensar en la cabeza.

Los inhaladores: el error más frecuente y más invisible

Este es probablemente el punto donde una familia puede ganar más salud en menos tiempo. Varios estudios realizados en España han encontrado que en torno a la mitad de los pacientes comete al menos un error crítico en la técnica de inhalación, con cifras que en pacientes con EPOC llegan cerca del 60 %, mientras que la práctica totalidad de ellos está convencida de hacerlo bien. Un error crítico significa que el medicamento, sencillamente, no llega al pulmón: es como no habérselo tomado.

La solución no es leer un folleto. Es pedir en el CAP o en la farmacia que revisen la técnica delante de vosotros, con el inhalador real que usa tu familiar, y que la vuelvan a revisar cada cierto tiempo — la técnica se pierde con el tiempo aunque se haya enseñado antes. Si en casa hay artrosis en las manos, falta de fuerza para inspirar o problemas de memoria, decidlo: existen dispositivos y cámaras espaciadoras que se adaptan mejor a cada caso.

Añade a esto el problema de siempre: la EPOC casi nunca viene sola. Suele convivir con hipertensión, diabetes o insuficiencia cardíaca, y eso significa pastilleros con muchas tomas. Aquí explicamos cómo evitar los fallos: cómo organizar la medicación de una persona mayor sin errores. En Atention, además, incluimos sin coste la entrega de la medicación a domicilio, organizada en blísteres, precisamente para que nadie tenga que bajar a la farmacia con 40 de fiebre ni se salte una toma.

¿Nadie vigila cada día cómo respira tu familiar?

En la EPOC, la diferencia entre una visita al CAP y un ingreso de dos semanas suele ser un solo día de margen. Cuéntanos la situación y te orientamos sobre el apoyo que necesita en casa — desde unas horas al día hasta presencia permanente.

Llamar — +34 669 02 32 79

Oxígeno en casa: cómo manejarlo sin miedo y sin riesgos

Cuando llega el oxígeno domiciliario a casa, la reacción habitual de la familia es una mezcla de alivio y susto. Estas son las reglas que de verdad importan.

Las horas son el tratamiento

En la EPOC, la oxigenoterapia continua domiciliaria se indica para un uso mínimo de 15 horas al día, incluyendo la noche, y cuantas más horas mejor. No es un "alivio para cuando se ahoga": es el único tratamiento, junto con dejar de fumar, que ha demostrado prolongar la supervivencia en estos pacientes. Si tu familiar solo se lo pone un par de horas por la tarde, la terapia no está haciendo su trabajo — y eso hay que decirlo en la consulta, no esconderlo.

El flujo no se toca

La dosis en litros por minuto se ajusta con una gasometría arterial. Subirla porque "hoy respira peor" puede provocar retención de dióxido de carbono, con somnolencia progresiva y consecuencias graves. Es contraintuitivo y por eso hay que repetirlo en voz alta a todos los que entran en la casa, incluidos los nietos: el mando no se toca. Si el ahogo aumenta, se llama al CAP o al 061.

Seguridad: fuego y oxígeno

El oxígeno no explota por sí solo, pero alimenta el fuego de forma brutal. Las normas básicas son pocas y no negociables:

  • Nadie fuma en la casa. Ni el paciente ni las visitas. Fumar con oxígeno anula el tratamiento y es la causa más frecuente de accidente grave. De hecho, un fumador activo no es candidato a oxigenoterapia domiciliaria.
  • Distancia de llamas y fuentes de calor. Cocina de gas, estufas, braseros, velas, mecheros. El equipo va en una habitación ventilada y alejado de todo eso.
  • Nada de aceites ni grasas en el equipo. No se limpian válvulas ni conexiones con aceite. Evita también las cremas o pomadas grasas en la cara y la nariz mientras usa el oxígeno: usa productos de base acuosa o hidratación específica recomendada por el equipo sanitario.
  • Revisa el circuito. Las alargaderas pueden pasar de una habitación a otra sin perder flujo si no están deterioradas ni tienen empalmes con fugas. Comprueba que no queden pilladas bajo puertas ni muebles — y ojo con el tropiezo: el tubo por el pasillo es una causa real de caídas en casa.
  • Limpieza y revisiones. Sigue las instrucciones de la empresa suministradora para limpiar gafas nasales y humidificador, y no te saltes las revisiones periódicas: la prescripción se renueva y hay que comprobar cumplimiento y eficacia.

Salir de casa sigue siendo obligatorio

Llevar oxígeno no significa quedarse encerrado. Los propios servicios de neumología insisten en que el paciente debe salir a diario a la calle y hacer algo de ejercicio, y existen equipos portátiles para eso. Volver a la butaca es exactamente lo que alimenta la espiral del ahogo. Si viaja en avión, la aerolínea debe saberlo con antelación.

Conservar energía: el ahorro que devuelve autonomía

En la EPOC la energía es una cantidad limitada que se gasta cada día. Las técnicas de ahorro energético —que se enseñan en terapia ocupacional y en rehabilitación respiratoria— consisten en hacer las mismas cosas con menos consumo de aire, para que quepan más en el día y para reducir el miedo al ahogo. Son sencillas, se aprenden en una semana y cambian mucho la vida diaria:

  • Sentarse para todo lo que se pueda hacer sentado: ducharse con una silla o taburete de ducha, vestirse en la cama o en una silla, pelar verdura en la mesa en lugar de de pie en la encimera.
  • Coordinar la respiración con el esfuerzo: coger aire antes de hacer el movimiento y soltarlo con labios fruncidos mientras se hace. Nunca aguantar la respiración al empujar o levantarse.
  • Evitar los brazos por encima de la cabeza (peinarse, alcanzar el armario alto, tender la ropa alta). Es la postura que más ahogo genera: baja lo de uso diario a la altura de la cintura.
  • Empujar y deslizar en lugar de levantar. Un carrito para llevar la compra o el cesto por el pasillo ahorra más de lo que parece.
  • Trocear el día: hacer la actividad más exigente cuando la medicación hace mejor efecto y hay más energía (habitualmente a media mañana), y programar pausas antes de que llegue el ahogo, no cuando ya ha llegado.
  • Simplificar y delegar: ropa sin botones difíciles, calzado sin cordones, cocinar el doble y congelar, y decidir con honestidad qué tareas ya no le corresponde hacer a él o a ella.

El aseo es el momento más crítico: el vapor, los brazos en alto y la prisa juntos son la tormenta perfecta. Aquí lo desarrollamos con más detalle: higiene y aseo de una persona mayor dependiente. Y si la casa está llena de obstáculos que multiplican el esfuerzo, empieza por lo básico: adaptar la casa con productos de apoyo.

Un punto que casi nadie relaciona con el pulmón: la alimentación. Respirar con esfuerzo todo el día consume calorías, y muchas personas con EPOC avanzada comen menos porque comer les cansa y les falta aire al masticar. El resultado es pérdida de peso y de músculo — incluido el músculo con el que se respira. Comidas más pequeñas y más frecuentes, blandas y calóricas, sin llenarse de líquido justo antes de comer. Lo tratamos a fondo en nuestra guía sobre desnutrición en personas mayores.

Tres ejercicios respiratorios para tener aprendidos

Estas técnicas no sustituyen a la fisioterapia respiratoria prescrita, pero son las que cualquier familia puede practicar en casa y las que dan alivio en el momento del ahogo. La regla de oro: se aprenden en un día tranquilo, no durante una crisis.

Respiración con labios fruncidos

Cómo: Sentado y con la espalda apoyada. Coge aire por la nariz sin forzar y suéltalo por la boca con los labios semicerrados, como al apagar una vela despacio. La espiración debe durar unas dos veces más que la inspiración. Un par de minutos, tantas veces al día como haga falta — y siempre durante los esfuerzos.

Por qué funciona: Mantiene la vía aérea abierta al espirar, así que se vacía mejor el pulmón: menos aire atrapado, menos ahogo, mejor saturación de oxígeno. Es la técnica de primera línea y la más fácil de aprender.

Respiración diafragmática (abdominal)

Cómo: Sentado o semitumbado, con una mano en el pecho y la otra sobre el abdomen. Al coger aire por la nariz, debe moverse la mano del abdomen y no la del pecho. Al soltar el aire, con labios fruncidos, el abdomen baja. Cinco o diez respiraciones tranquilas, sin marearse.

Por qué funciona: Enseña a usar el diafragma en lugar de los músculos del cuello y los hombros, que se agotan enseguida. Respirar con el pecho y los hombros es respirar caro.

Posturas de alivio del ahogo

Cómo: Cuando llega la falta de aire: sentarse e inclinarse hacia delante apoyando los antebrazos sobre los muslos o sobre una mesa; o de pie, apoyar las manos en una pared o en el respaldo de una silla. Desde ahí, respiración con labios fruncidos hasta que la respiración se calme.

Por qué funciona: Estas posiciones fijan los brazos y dejan que los músculos accesorios ayuden al diafragma. Tenerlas practicadas antes de necesitarlas evita que el episodio derive en pánico, que a su vez acelera la respiración y empeora todo.

Si en algún ejercicio aparece mareo, dolor en el pecho o el ahogo empeora, se para y se consulta. Y si tu familiar tiene mucha mucosidad y le cuesta expulsarla, no improviséis maniobras: pedid una valoración de fisioterapia respiratoria, porque las técnicas de drenaje deben adaptarse a cada persona.

Invierno: vacunas y frío, los dos frentes

La mayoría de las agudizaciones llegan con las infecciones respiratorias, así que la prevención en otoño es la intervención más rentable del año. Las guías clínicas recomiendan de forma clara en la EPOC la vacuna de la gripe, la antineumocócica y la de la covid-19; en mayores de 50 años se valora además la del herpes zóster, sobre todo si toman corticoides. Aun así, la federación de pacientes EPOC España ha alertado de que solo unos 4 de cada 10 pacientes con EPOC se vacunan de la gripe. Si cuidas a alguien con EPOC, este otoño esa cita no es opcional.

El segundo frente es el frío. El aire frío y seco puede desencadenar broncoespasmo, y las viviendas mal calefactadas del Vallès en enero hacen el resto. Un truco simple y eficaz: al salir a la calle en días fríos, cubrir la boca y la nariz con una bufanda para respirar aire ya templado, y evitar las horas de más frío y más contaminación. Todo lo demás sobre esta época está aquí: frío e hipotermia en personas mayores.

Y en casa, el aire importa: ventilar cada día, no quemar productos que generen humo, y ojo con las estufas de gas o queroseno en habitaciones cerradas, tanto por el monóxido de carbono como por la irritación bronquial.

Cuando la familia ya no puede sola

La EPOC avanzada tiene una característica que agota mucho: la vigilancia no descansa. Hay que estar pendiente de las horas de oxígeno, de los inhaladores, de que coma, de las noches malas, y de ese cambio sutil que anuncia la agudización. Es un desgaste que va por dentro y del que casi nadie habla hasta que estalla — si te suena, lee esto: síndrome del cuidador y cuándo pedir ayuda.

Según la situación, el apoyo puede ser una asistencia por horas concentrada en el aseo y las comidas —las franjas de más ahogo—, una cuidadora interna cuando hace falta presencia permanente y vigilancia nocturna, un turno de noche si el problema son las noches, o acompañamiento hospitalario si hay ingreso. Después de un ingreso por agudización, el momento decisivo es la vuelta a casa: lo explicamos en cómo preparar el regreso a casa tras el alta hospitalaria.

Y la parte que más tranquiliza a las familias: en Atention la cuidadora está contratada directamente por la empresa. La familia no es la empleadora, no gestiona nóminas ni altas en la Seguridad Social, no asume bajas ni sustituciones. La responsabilidad legal es 100 % nuestra. Si quieres ver la diferencia con contratar por tu cuenta, aquí está desglosada: agencia o cuidadora particular.

Sobre el coste: una EPOC avanzada con ahogo al vestirse o al ducharse suele encajar en una valoración de dependencia. Gestionamos todo el expediente de la Ley de Dependencia sin coste para la familia, incluida la primera visita a domicilio y la solicitud. Cuanto antes se inicie, antes llega la resolución.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si mi familiar con EPOC está sufriendo una agudización?

Una agudización (o exacerbación) es un empeoramiento agudo de los síntomas respiratorios habituales que se instala en pocos días. Los tres síntomas que hay que mirar son siempre los mismos: más ahogo del habitual, más tos y cambios en el esputo — tanto en cantidad como en color, que pasa de claro o blanquecino a amarillo o verdoso. A veces se acompaña de fiebre. La clave práctica es comparar con el estado basal de tu familiar, no con una idea general de "estar mal": si hace una semana subía los tres pisos parando una vez y ahora se ahoga al ir del sofá al baño, eso es una agudización aunque no haya fiebre. En las personas mayores también puede aparecer somnolencia, confusión, hinchazón de tobillos o pérdida de apetito. Ante estos cambios hay que contactar con el CAP el mismo día: las agudizaciones tratadas pronto se resuelven en casa mucho más a menudo que las que se dejan pasar el fin de semana.

¿Cuántas horas al día debe llevar el oxígeno y puedo subirle el flujo si se ahoga más?

Cuando se prescribe oxigenoterapia continua domiciliaria a un paciente con EPOC, la indicación habitual es de un mínimo de 15 horas al día, incluyendo el descanso nocturno — y cuantas más horas, mejor. Es la única forma de obtener el beneficio real de la terapia, que no es solo respirar mejor: es prolongar la supervivencia. El error más peligroso es el segundo: no, no debes subir el flujo por tu cuenta. La dosis en litros por minuto se ajusta con una gasometría arterial, y aumentarla sin control puede hacer que el paciente retenga dióxido de carbono, con consecuencias graves que incluyen la somnolencia progresiva y el coma. Si tu familiar se ahoga más de lo habitual, la respuesta correcta es llamar al CAP o al 061, no girar el mando del concentrador. Cualquier cambio de dosis lo decide el neumólogo o el médico de familia.

¿Cuándo hay que ir a urgencias o llamar al 112 con una persona mayor con EPOC?

Llama al 112 si aparece dificultad respiratoria intensa o en reposo, respiración muy rápida y superficial, labios, orejas o uñas azulados, dolor en el pecho, confusión nueva o desorientación, somnolencia de la que no se le puede despertar bien, incapacidad para hablar frases enteras por falta de aire, o si el ahogo no mejora tras usar el inhalador de rescate. También si hay fiebre alta con mal estado general. El Canal Salut de la Generalitat lo dice de forma directa: ante una agudización grave hay que acudir a urgencias o llamar al 061, informando de que la persona tiene EPOC y llevando su medicación habitual. Ese último detalle importa mucho: llegar a urgencias con la lista de fármacos y el informe del neumólogo cambia por completo la rapidez con la que se toman decisiones.

¿Qué es la respiración con labios fruncidos y cómo se hace?

Es la técnica respiratoria más sencilla y la que más alivio inmediato da en la EPOC. Se hace así: la persona se coloca sentada y con la espalda apoyada, coge aire por la nariz de forma tranquila y después suelta el aire por la boca con los labios semicerrados, como si fuera a apagar una vela sin llegar a soplar fuerte. Lo importante es que la espiración dure aproximadamente el doble que la inspiración, y que sea suave y relajada, nunca forzada. Se puede mantener durante un par de minutos. Funciona porque genera una pequeña presión en la vía aérea que la mantiene abierta más tiempo al espirar: se vacía mejor el pulmón, se atrapa menos aire, baja la frecuencia respiratoria y mejora la saturación de oxígeno. Es también la técnica que hay que usar durante cualquier esfuerzo (levantarse, vestirse, subir escaleras): coger aire antes del movimiento y soltarlo con labios fruncidos durante el movimiento.

¿Qué vacunas necesita una persona mayor con EPOC?

Las guías clínicas y las sociedades científicas son claras en este punto: en un paciente con EPOC están recomendadas la vacuna de la gripe, la antineumocócica y la de la covid-19. Y en mayores de 50 años con EPOC también se valora la vacuna del herpes zóster, especialmente si toman corticoides. El motivo es que la mayoría de agudizaciones coinciden con infecciones respiratorias, así que evitar la infección es evitar el ingreso. Aun así, la cobertura real es baja: la federación de pacientes EPOC España ha alertado de que solo alrededor de 4 de cada 10 personas con EPOC se vacunan de la gripe. Si cuidas a un familiar con EPOC, la visita de la vacunación de otoño es el momento de preguntar en el CAP qué le falta del calendario de adultos. Todas las vacunas incluidas en el calendario de Cataluña son gratuitas.

¿Una persona con EPOC avanzada puede pedir la Ley de Dependencia?

Sí. La valoración de la dependencia no se hace por diagnóstico sino por el grado de autonomía real para las actividades básicas de la vida diaria: lavarse, vestirse, desplazarse, comer. Una persona con EPOC avanzada que se ahoga al vestirse, que no puede ducharse sin ayuda o que no sale de casa entra de lleno en ese terreno, y en muchos casos obtiene un grado reconocido. La confusión habitual es pensar que "esto es solo para gente en cama". En Atention gestionamos todo el expediente de la Ley de Dependencia sin coste para la familia, incluida la primera visita a domicilio y la solicitud, porque estamos adheridos a la Generalitat de Catalunya. Merece la pena iniciar el trámite pronto: los plazos de resolución son largos y la enfermedad avanza.

¿Puede una cuidadora encargarse de los inhaladores y del oxígeno?

Sí, y es una de las razones más frecuentes por las que las familias nos llaman en invierno. Nuestras cuidadoras supervisan que los inhaladores se usen bien y a la hora que toca — algo menos obvio de lo que parece, porque los estudios en España muestran que más de la mitad de los pacientes con EPOC comete al menos un error crítico con el inhalador —, vigilan que el oxígeno se lleve las horas prescritas, aplican las técnicas de ahorro de energía en el aseo y las comidas, y sobre todo detectan el cambio: quien ve a una persona cada día nota que hoy respira distinto o que el esputo ha cambiado de color. En Atention la cuidadora está contratada directamente por la empresa: la familia nunca es la empleadora, no gestiona nóminas ni bajas, y si la cuidadora enferma la sustitución es nuestra responsabilidad. La cuidadora no sustituye al equipo médico: acompaña, vigila y avisa a tiempo.

Este artículo tiene finalidad informativa y se basa en la información publicada por el Canal Salut del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, en la Guía Española de la EPOC (GesEPOC) y en documentación de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), incluido el estudio de prevalencia EPISCAN II. No sustituye en ningún caso el criterio del médico de familia, el neumólogo o la enfermera que atienden a tu familiar, que son quienes deben pautar la medicación, la oxigenoterapia y los ejercicios respiratorios en cada caso concreto. Ante una agudización grave, acude a urgencias o llama al 112 / 061.

Hablamos, sin compromiso

Si cuidas a un familiar con EPOC y este invierno no puedes garantizar la vigilancia que necesita, llámanos. En 15 minutos te orientamos sobre el servicio que encaja con vuestra situación y sobre cómo la Ley de Dependencia puede ayudar a financiarlo.