Salud Bucodental en Personas Mayores: Higiene
Dolor al masticar, boca seca por la medicación y prótesis mal limpiadas. Cómo cuidar la boca de una persona mayor dependiente y prevenir complicaciones.
Tu madre lleva semanas dejándose media comida en el plato. Dice que no tiene hambre, que ya come poco, que a su edad es normal. Nadie ha relacionado eso con que hace ocho meses que la dentadura le baila, que le ha hecho una llaga en la encía de abajo y que masticar un filete se ha convertido en un problema que ella no cuenta para no dar la lata.
De todo el cuidado de una persona mayor, la boca es lo que menos se mira. La ducha se controla, la ropa se controla, la medicación se controla. Pero dentro de la boca no entra nadie: si lleva prótesis, muchas veces la lleva puesta día y noche y se la enjuaga con agua del grifo; si tiene dientes propios y algo de deterioro cognitivo, es muy probable que hace meses que no se cepilla de verdad, aunque el cepillo esté mojado.
Este artículo va exactamente de eso. Del aseo general del cuerpo —la ducha, la piel, el aseo en cama— hablamos en esta otra guía sobre higiene y aseo de una persona mayor dependiente; aquí nos metemos solo en la boca, que es lo que allí queda mencionado de pasada y en la práctica es lo que más consecuencias tiene. En 13 años cuidando en casa en Sabadell y el Vallès Occidental, hemos visto muchas veces la misma secuencia: la boca duele, la persona come menos, adelgaza, se debilita y termina en el hospital por algo que parece no tener nada que ver.
Cómo está la boca de una persona mayor en España
Los datos ayudan a entender por qué esto no es un detalle estético. Según la Encuesta de Salud Oral en España 2020, del Consejo General de Dentistas de España, en el grupo de 65 a 74 años:
- La caries afecta prácticamente a toda la población de esa edad, con una media de 15 dientes afectados.
- Solo 2 de cada 10 dientes cariados han recibido tratamiento. Es decir, la mayoría de las caries están ahí, sin tratar.
- El 7,3 % ha perdido todos los dientes, con una media de 11 dientes ausentes y un 9,5 % con dieciséis o más dientes que faltan.
- El 12 % presenta bolsas periodontales severas.
Para poner esas cifras en contexto: la Organización Mundial de la Salud considera que hacen falta al menos 20 dientes naturales para hablar de una dentición funcional, la que permite comer de todo. Muchas personas mayores están por debajo de ese umbral y nadie en la familia lo sabe, porque una boca no se ve desde fuera.
Lo que una boca descuidada acaba provocando
1. Comer menos, y peor
Es la consecuencia más frecuente y la que menos se atribuye a la boca. Cuando masticar duele, la persona no dice "me duele": deja de comer carne, deja la fruta con piel, deja el pan con corteza y se pasa a lo blando, que casi siempre significa menos proteína y menos fibra. Ese cambio silencioso es una de las puertas de entrada a la desnutrición, con su cadena habitual de pérdida de fuerza, caídas e ingresos. Si te suena, aquí lo desarrollamos: desnutrición en personas mayores, señales, causas y cómo prevenirla. Y antes de dar por hecho que tu familiar "ya no tiene hambre", merece la pena descartar que el problema esté en la boca: falta de apetito en personas mayores y qué hacer.
2. Neumonía por aspiración
Este es el dato clínico que más sorprende a las familias y el motivo por el que la higiene bucal no es un asunto de comodidad. Cuando una persona con problemas para tragar aspira pequeñas cantidades de saliva o de comida hacia el pulmón, lo que llega allí no es solo líquido: son las bacterias que viven en la placa de los dientes, de las encías y de la prótesis. A más placa, más carga bacteriana en lo que se aspira.
Se ha medido. El ensayo clínico de Yoneyama y colaboradores, publicado en el Journal of the American Geriatrics Society en 2002, asignó al azar a 417 residentes de 11 residencias japonesas a recibir o no un programa de cuidado bucal —cinco minutos de cepillado después de cada comida más higiene profesional una vez a la semana— y los siguió dos años: desarrollaron neumonía 21 de 184 personas del grupo con cuidado bucal frente a 34 de 182 del grupo sin él. Años después, la revisión sistemática de Sjögren y colaboradores (misma revista, 2008) resumió el conjunto de ensayos con una conclusión difícil de ignorar: alrededor de 1 de cada 10 muertes por neumonía en personas mayores institucionalizadas podría evitarse mejorando la higiene bucal, con reducciones absolutas de riesgo del 6,6 % al 11,7 %.
Si tu familiar tose al beber, se le queda comida en la boca o tarda mucho en tragar, la higiene bucal deja de ser opcional y pasa a formar parte del tratamiento. Lo explicamos junto a las texturas seguras y los espesantes en disfagia en personas mayores: cómo alimentar sin riesgo de atragantamiento.
3. Peor control de la diabetes
La relación entre la enfermedad de las encías y la diabetes va en las dos direcciones, y así lo recogen la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) y la Sociedad Española de Diabetes (SED) en su trabajo conjunto: una persona con diabetes tiene más riesgo de sufrir periodontitis y de que avance más rápido, y a la vez la inflamación crónica de la periodontitis empeora la resistencia a la insulina y el control glucémico. La parte esperanzadora es que se puede intervenir: según esa misma revisión de evidencia, el tratamiento periodontal no quirúrgico se asocia a reducciones de la hemoglobina glicosilada de hasta un 0,43 % a los tres o cuatro meses y un 0,50 % al año. Si en casa estáis peleando con los azúcares, esto forma parte del plan: diabetes en personas mayores, cómo organizar los cuidados en casa.
4. Dolor que nadie cuenta
En una persona con demencia, el dolor de boca no se expresa con palabras: se expresa con conducta. Rechazo de la comida, agitación a la hora de comer, gemidos, llevarse la mano a la cara, negarse en rotundo al cepillado. Es uno de los dolores no diagnosticados más frecuentes en el cuidado en casa, y la primera medida cuando una persona con demencia cambia de conducta al comer es pedir que le miren la boca.
¿Hace meses que nadie mira dentro de su boca?
El cepillado diario, la limpieza de la prótesis fuera de la boca y detectar una llaga a tiempo son parte del trabajo de una cuidadora, y es una de las tareas más incómodas de hacerle a un padre o a una madre. Cuéntanos cómo está la situación y te orientamos sin compromiso.
Llamar — +34 669 02 32 79Los cinco problemas más frecuentes y cómo se ven en casa
Boca seca (xerostomía)
Cómo se ve: Bebe agua constantemente, la lengua se le pega al paladar, habla con dificultad, le cuesta llevar la prótesis, aparecen caries nuevas de golpe.
Qué hacer: Revisar la medicación con el médico. Sorbos frecuentes de agua, salivas artificiales en gel o espray, colutorios sin alcohol. Vigilar los dientes cada pocos meses.
Caries en la raíz del diente
Cómo se ve: Manchas oscuras justo en el borde de la encía, en la parte del diente que ha quedado al descubierto al retraerse. A veces sin dolor hasta que es profunda.
Qué hacer: Cepillado con pasta fluorada dos veces al día, incluida esa zona del cuello del diente. Revisión con el dentista: son caries que avanzan rápido.
Enfermedad periodontal
Cómo se ve: Encías rojas o que sangran al cepillar, mal aliento persistente, dientes que se mueven o que "han crecido" porque la encía se ha retirado.
Qué hacer: No dejar de cepillar porque sangre: el sangrado es el signo, no la causa. Valoración odontológica. En personas con diabetes, prioritario.
Estomatitis y hongos bajo la prótesis
Cómo se ve: Paladar rojo e irritado bajo la placa, escozor, placas blanquecinas en la lengua o en la mucosa, molestias al comer.
Qué hacer: Retirar la prótesis por la noche siempre. Limpiarla a diario fuera de la boca. Limpiar también la mucosa. Consultar: la candidiasis oral tiene tratamiento.
Prótesis que ya no ajusta
Cómo se ve: Se mueve al hablar, hace llagas, usa cada vez más adhesivo, deja de comer alimentos duros, se la quita "porque está mejor sin ella".
Qué hacer: Cita con el dentista para reajuste o rebase: no es normal ni inevitable. Con adhesivo se tapa el problema y se dañan las encías.
Merece la pena detenerse en el primero, la boca seca, porque está detrás de casi todo lo demás y tiene una causa muy concreta. No es un efecto de la edad: es un efecto de los medicamentos. Un estudio de prevalencia en población general española publicado en la revista Atención Primaria encontró xerostomía en el 18,2 % de las personas de 65 años o más (frente al 5,3 % entre los 18 y los 34) y, sobre todo, en el 21,2 % de quienes tomaban medicación crónica frente al 5,9 % de quienes no tomaban ninguna, con una odds ratio de 4,26. Las revisiones sobre el tema citan más de 500 fármacos de uso común con la sequedad de boca entre sus efectos adversos, y la lista coincide casi punto por punto con el pastillero de una persona mayor: antidepresivos, ansiolíticos, antihistamínicos, diuréticos, antihipertensivos, opioides, antipsicóticos y fármacos para el párkinson o la incontinencia.
La saliva es el sistema de limpieza y de defensa de la boca. Sin ella, las caries avanzan en meses, aparecen hongos, la prótesis roza y tragar cuesta más. Por eso, cada vez que se añade un fármaco nuevo conviene preguntar por este efecto, y por eso revisar el tratamiento completo con el médico es una medida de salud bucal, no solo de seguridad farmacológica: cómo organizar la medicación de una persona mayor sin errores.
Cómo hacer la higiene bucal en la práctica
Si tiene dientes propios
- Dos veces al día como mínimo, con pasta fluorada y cepillo suave. Es la recomendación básica de salud pública, también en la vejez.
- Insistir en el cuello del diente, justo en el borde de la encía. Ahí es donde se acumulan las caries de raíz cuando la encía se ha retraído, que son las típicas de esta edad.
- Cepillo eléctrico o mango engrosado si le tiembla la mano o tiene artrosis. Sirve un truco casero: meter el cepillo en un tubo de espuma o forrar el mango para que pueda agarrarlo.
- No dejar de cepillar porque sangre. El sangrado indica encía inflamada; si se deja de cepillar por eso, empeora.
- Limpieza entre los dientes con cepillos interproximales, que suelen ser más manejables que el hilo dental para una persona mayor o para quien la ayuda.
Si lleva prótesis removible
Aquí la limpieza es distinta y es donde más errores vemos. Las guías del American College of Prosthodontists publicadas con la American Dental Association recomiendan limpiar la prótesis a diario combinando remojo y cepillado con un limpiador de prótesis no abrasivo. En orden:
- Fuera de la boca, siempre. Y sobre el lavabo con agua o con una toalla debajo: si cae al suelo, se rompe.
- Cepillo de prótesis o de cerdas suaves, con jabón neutro o limpiador específico. No pasta dentífrica convencional: es abrasiva y raya la resina, y en esos microsurcos se agarra la placa.
- Nunca agua caliente ni hirviendo: deforma la prótesis y después ya no ajusta. Nunca lejía.
- Las pastillas o soluciones limpiadoras se usan fuera de la boca, el tiempo que indique el fabricante, y hay que enjuagar muy bien la prótesis antes de volver a colocarla.
- Retirarla por la noche y guardarla sumergida en agua o en la solución indicada, nunca en seco.
- Y limpiar la boca también. Aunque no quede ni un diente: encías, paladar y lengua, con una gasa húmeda o un cepillo muy suave. Es la mitad del trabajo que casi todo el mundo se salta.
Si está en la cama o no puede escupir
Cuando hay disfagia o la persona está encamada, la higiene bucal se hace con una precaución añadida: que no trague ni aspire lo que le metes en la boca. En la práctica, eso significa incorporarla o elevar el cabecero antes de empezar, usar el cepillo apenas humedecido en lugar de chorros de agua, retirar el exceso con gasas en vez de pedirle que se enjuague, y no usar colutorios si no es capaz de escupir. Si tu familiar pasa el día en la cama, esto encaja con el resto de los cuidados que describimos en cuidar a una persona encamada en casa.
Cuando se resiste al cepillado
En demencia, la negativa al cepillado casi nunca es una manía. Suele ser dolor que no sabe expresar, no entender qué le estás haciendo, o sentirse invadido. Así que el primer paso no es insistir: es pedir que le miren la boca. Después, lo que funciona:
- Misma hora, mismo sitio, mismo orden. La rutina reduce la resistencia mucho más que la persuasión.
- Solo lo necesario a la vista. Las pautas del Centro de Referencia Estatal de Alzheimer del IMSERSO insisten en dejar en el lavabo únicamente el cepillo y la pasta, para no generar confusión.
- Dárselo ya preparado, con la pasta puesta, y ponerle el cepillo en la mano si no sabe cómo empezar.
- Imitación: cepíllate tú delante, paso a paso, para que copie el movimiento. Suele funcionar mejor que cualquier instrucción verbal.
- Mano sobre mano y desde el lado, no de frente: colocarte enfrente y acercar un objeto a la cara se percibe como una amenaza.
- Con la prótesis, un paso a la vez: retirar, cepillar, enjuagar, colocar. Una instrucción por frase.
- No forzar nunca. Si hoy se cierra, se deja y se vuelve a intentar más tarde. Forzar consigue que asocie el baño con algo malo, y entonces se pierde también la ducha.
Si el rechazo es general —al aseo, a la ayuda, a que entre alguien en casa—, el problema de fondo es otro y se aborda de otra manera: cómo hablar con tus padres sobre aceptar una cuidadora.
Cuándo acudir al dentista
Como norma, una revisión al año, aunque no le duela nada y aunque no le quede ningún diente propio: al reabsorberse el hueso, las prótesis dejan de ajustar, y la mucosa también hay que revisarla. Y sin esperar la revisión anual si aparece cualquiera de estas señales:
| Señal | Qué hacer |
|---|---|
| Una llaga o herida en la boca que no cura en dos semanas | Consulta odontológica sin esperar: hay que descartar lesiones que requieren biopsia |
| Dolor de muelas, hinchazón de la cara o fiebre | Proceso agudo. Es lo que sí cubre la sanidad pública para adultos: acude al centro de atención primaria |
| Encías que sangran a diario al cepillar | Valoración de enfermedad periodontal. No dejar de cepillar por el sangrado |
| La prótesis se mueve, roza o ha dejado de usarla | Cita para reajuste. Una prótesis que no ajusta acaba en menos comida y en llagas |
| Ha dejado de comer carne, fruta con piel o pan con corteza | Suele ser dolor al masticar, no falta de apetito. Hay que mirarle la boca |
| Mal aliento nuevo y persistente | Puede ser infección, restos bajo la prótesis o boca seca. Requiere revisión |
| Se toca la cara, gime al comer o rechaza la comida y tiene demencia | Sospecha de dolor bucal no expresado. Pedir exploración de la boca |
Conviene saber qué cubre lo público antes de pedir cita, porque evita frustraciones. La cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud (Real Decreto 1030/2006) incluye para el adulto la educación en higiene bucodental, la exploración y el diagnóstico, el tratamiento de los procesos agudos (infecciones, inflamaciones, traumatismos, heridas en la mucosa), las extracciones, la cirugía menor oral y la revisión de la boca para detectar lesiones premalignas, con biopsia si procede. No incluye empastes, endodoncias, tratamiento periodontal ni prótesis para el adulto general. Esa cartera se amplió en 2024 y 2025 para población infantil, embarazadas y personas con discapacidad: si tu familiar tiene una discapacidad reconocida, pregunta expresamente en su centro de atención primaria.
Una rutina realista, no perfecta
Nada de lo anterior sirve si es demasiado complicado para sostenerlo cada día. Esto es lo mínimo que de verdad cambia las cosas:
| Cuándo | Qué |
|---|---|
| Después de cada comida | Cepillado de dientes propios con pasta fluorada, o enjuague y limpieza de la prótesis si la lleva. Si no es posible tras cada comida, mínimo dos veces al día. |
| Por la noche, sin excepción | Retirar la prótesis, cepillarla fuera de la boca, dejarla sumergida en agua o solución. Limpiar encías, lengua y paladar con gasa húmeda o cepillo suave. |
| Una vez por semana | Mirar de verdad dentro de la boca con una linterna: encías, paladar, lengua, debajo de la prótesis. Buscar llagas, rojeces, bultos, dientes movidos. |
| Cada vez que cambie la medicación | Preguntar si el nuevo fármaco da sequedad de boca. Es el origen de la mayoría de los problemas nuevos. |
| Una vez al año | Revisión con el dentista, tenga dientes propios o prótesis completa. Y sin esperar el año si aparece cualquier señal de alarma. |
Quién lo hace cuando la familia no puede
La higiene bucal tiene un problema añadido: es la tarea más incómoda de hacerle a un padre o a una madre. Meterle la mano en la boca a la persona que te crió cruza una línea que a mucha gente le cuesta, y a ellos les cuesta aún más aceptarlo de un hijo. Por eso es una de las cosas que mejor funcionan cuando las hace una profesional, sin la carga emocional de por medio.
En la práctica, la mayoría de las familias que nos llaman empiezan con asistencia por horas en la franja donde se concentran las comidas y el aseo, y ahí la boca entra en la rutina diaria: cepillado después de comer, limpieza de la prótesis fuera de la boca, retirarla por la noche, higiene de encías y lengua, y —lo más valioso— avisar en cuanto aparece una llaga, una encía que sangra o el detalle de que ha dejado de comer algo que antes comía. Cuando la persona ya no puede quedarse sola, el paso siguiente es una cuidadora interna, y si hace falta acompañarla a la consulta del dentista o a cualquier cita médica, lo cubrimos con el acompañamiento hospitalario y a visitas médicas. Además entregamos sin coste la medicación a domicilio organizada en blísteres, lo que en este tema ayuda más de lo que parece: obliga a tener el tratamiento revisado, y el tratamiento es justo lo que suele estar detrás de la boca seca.
Dos cosas más que importan. La primera: en Atention contratamos directamente a la cuidadora. La familia nunca es la empleadora, no firma contratos laborales, no gestiona nóminas ni altas en la Seguridad Social y no asume bajas, vacaciones ni sustituciones; la responsabilidad legal es 100 % nuestra. Si quieres ver la diferencia con contratar por tu cuenta, está desglosada en agencia o cuidadora particular. La segunda: sobre cómo pagarlo, gestionamos todo el expediente de la Ley de Dependencia sin coste para la familia, incluidas la primera visita a domicilio y la solicitud, porque estamos adheridos a la Generalitat de Catalunya. La higiene bucal no da por sí sola una valoración de dependencia, pero si tu familiar necesita ayuda para asearse, comer o vestirse, eso sí es valorable, y cuanto antes se registre la solicitud, antes empieza a contar el plazo.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se limpia correctamente una dentadura postiza?
Fuera de la boca, todos los días, y no con pasta de dientes normal. Las guías basadas en la evidencia del American College of Prosthodontists, publicadas junto a la American Dental Association, recomiendan limpiar la prótesis a diario combinando remojo y cepillado con un limpiador de prótesis eficaz y no abrasivo: la pasta dentífrica convencional y los polvos de limpieza domésticos rayan la resina y crean microsurcos donde se agarra la placa. La rutina práctica es esta: retirar la prótesis, enjuagarla bajo el grifo para quitar los restos de comida, cepillarla por dentro y por fuera con un cepillo de prótesis o de cerdas suaves y jabón neutro o limpiador específico —hazlo sobre el lavabo lleno de agua o con una toalla debajo, porque si cae al suelo se rompe—, dejarla en remojo el tiempo que indique el fabricante y enjuagarla muy bien antes de volver a colocarla. Tres advertencias que se incumplen constantemente: nunca con agua caliente o hirviendo, porque deforma la prótesis y luego ya no ajusta; nunca con lejía; y los limpiadores de prótesis se usan siempre fuera de la boca, jamás como colutorio. Y falta la mitad del trabajo que casi todo el mundo olvida: aunque no tenga ni un diente, hay que limpiarle también las encías, el paladar y la lengua con una gasa húmeda o un cepillo muy suave.
¿Es verdad que hay que quitarse la prótesis para dormir?
Sí, y no es una cuestión de comodidad, es de riesgo medido. Un estudio prospectivo de Iinuma y colaboradores publicado en el Journal of Dental Research en 2015 siguió durante tres años a 524 personas de 85 años o más y encontró que quienes dormían con la prótesis puesta tenían alrededor de 2,3 veces más riesgo de desarrollar neumonía, un riesgo comparable al que aportaban el deterioro cognitivo, un ictus previo o una enfermedad respiratoria. En ese mismo grupo se encontró además más placa en la lengua y en la propia prótesis, más inflamación de las encías, más cultivos positivos para Candida albicans y niveles más altos de interleucina-6 en sangre, un marcador de inflamación. Los autores concluyen literalmente que dormir con la prótesis debe desaconsejarse en pacientes geriátricos. Sumado a eso, mantener la prótesis puesta las 24 horas favorece la estomatitis protésica, esa mucosa roja e irritada bajo la placa. Lo correcto: retirarla por la noche, limpiarla y guardarla sumergida en agua o en la solución que indique el dentista, nunca en seco, porque se deforma.
Mi madre dice que tiene la boca seca todo el día. ¿Es de la medicación?
Con mucha probabilidad, sí, aunque hay que confirmarlo. La sequedad de boca (xerostomía) no es una consecuencia normal de la edad: lo que aumenta con los años es el número de fármacos. Un estudio de prevalencia realizado en población general española y publicado en la revista Atención Primaria encontró xerostomía en el 18,2 % de las personas de 65 años o más, frente al 5,3 % entre los 18 y los 34, y sobre todo halló que la tomaban quienes tomaban medicación crónica: 21,2 % frente a 5,9 % en las personas sin tratamiento, con una odds ratio de 4,26. Las revisiones sobre el tema citan más de 500 fármacos de uso habitual con la sequedad bucal entre sus efectos adversos, y los grupos que más aparecen son justamente los que toma una persona mayor: antidepresivos, ansiolíticos, antihistamínicos, diuréticos, algunos antihipertensivos, opioides, antipsicóticos y fármacos para el párkinson o para la incontinencia. Importa porque la saliva es la defensa natural de la boca: sin ella aparecen caries agresivas en cuestión de meses, hongos, dolor al llevar la prótesis y dificultad para tragar. Qué hacer: comentarlo en la próxima revisión del tratamiento —a veces se puede cambiar un fármaco o la hora de la toma—, sorbos de agua frecuentes en vez de vasos enteros, evitar colutorios con alcohol y tabaco, y preguntar en la farmacia por salivas artificiales en gel o espray. Si tu familiar tiene problemas para tragar, consulta antes de darle cualquier líquido o caramelo.
Mi padre tiene demencia y se niega a que le cepille los dientes. ¿Qué puedo hacer?
Lo primero: la resistencia casi nunca es un capricho ni una manía. Suele significar una de tres cosas: que le duele algo dentro de la boca y no sabe decírtelo, que no entiende qué le estás haciendo, o que la situación le resulta invasiva y se defiende. Así que antes de insistir, pide que un dentista o el médico le mire la boca para descartar una llaga, una prótesis que roza o una infección. Las pautas del Centro de Referencia Estatal de Alzheimer del IMSERSO van en una dirección muy concreta: preparar el baño con solo lo necesario —cepillo, pasta y nada más— para no generar confusión, recordarle el momento del cepillado siempre a la misma hora y en el mismo lugar, darle el cepillo ya preparado con la pasta si no sabe hacerlo, y demostrarle la acción paso a paso para que la imite. Con las prótesis, indicar los pasos de uno en uno: retirar, cepillar, enjuagar, colocar. En la práctica funciona también colocarse a su lado y no de frente, guiarle la mano con la tuya sobre la suya, usar un cepillo eléctrico o de mango grueso, y no forzar nunca: si hoy se cierra, se deja y se vuelve a intentar en otro momento del día. Un cepillado imperfecto hecho con calma vale mucho más que una pelea diaria en el baño, que además acaba haciendo que asocie el baño con algo malo.
¿Cuándo hay que llevar a una persona mayor al dentista y qué cubre la sanidad pública?
Como norma, una revisión al año aunque no le duela nada —y aunque no tenga dientes propios, porque las prótesis se aflojan al reabsorberse el hueso y hay que revisar la mucosa—. Y sin esperar a la revisión si aparece cualquiera de estas señales: dolor, encías que sangran, una llaga que no cura en dos semanas, un bulto, hinchazón en la cara, mal aliento nuevo y persistente, dientes que se mueven, una prótesis que baila o que ha empezado a hacer heridas, o si ha dejado de comer alimentos que antes comía. Sobre la cobertura, conviene saberlo antes de pedir cita: la cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud (Real Decreto 1030/2006) incluye para adultos la información y el adiestramiento en higiene bucodental, la exploración y el diagnóstico, el tratamiento de los procesos agudos —infecciones, inflamaciones, traumatismos, heridas en la mucosa—, las extracciones, la cirugía menor oral y la revisión de la boca para detectar lesiones premalignas, con biopsia si hace falta. No incluye, en cambio, empastes, endodoncias, tratamiento periodontal ni prótesis para el adulto general. Esa cartera se ha ampliado en 2024 y 2025 para población infantil, embarazadas y personas con discapacidad, así que si tu familiar tiene reconocida una discapacidad merece la pena preguntar expresamente en su centro de atención primaria qué le corresponde.
¿Una cuidadora se encarga de la higiene bucal y de la prótesis?
Sí, forma parte del cuidado diario y es una de las tareas que más se agradece delegar, porque es incómoda de hacer a un padre o a una madre. Nuestras cuidadoras se ocupan del cepillado después de las comidas, de la limpieza de la prótesis fuera de la boca y de retirarla por la noche, de la higiene de encías, lengua y paladar cuando ya no hay dientes, y de avisar cuando ven algo que no estaba: una llaga, una encía sangrante, una prótesis que ha empezado a hacer herida o que la persona ha dejado de comer algo que antes comía. Esa detección temprana es, en la práctica, la parte más valiosa: los problemas de boca en casa no se descubren porque la persona se queje, se descubren porque alguien mira. En Atention la cuidadora está contratada directamente por la empresa: la familia nunca es la empleadora, no gestiona nóminas ni altas en la Seguridad Social y no asume bajas ni sustituciones, y la responsabilidad legal es 100 % nuestra. Añadimos dos cosas útiles en este terreno: la entrega de la medicación a domicilio organizada en blísteres, sin coste, que ayuda a que se revise el tratamiento —el mismo que muchas veces está detrás de la boca seca—, y la gestión completa del expediente de la Ley de Dependencia, también sin coste para la familia.
Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye la valoración de un dentista, del médico de familia ni del equipo de enfermería que atiendan a tu familiar. Los datos epidemiológicos de España proceden de la Encuesta de Salud Oral en España 2020, del Consejo General de Colegios de Dentistas de España. El criterio de dentición funcional de al menos 20 dientes naturales corresponde a la Organización Mundial de la Salud. Los datos sobre higiene bucal y neumonía proceden del ensayo clínico de Yoneyama y colaboradores publicado en el Journal of the American Geriatrics Society en 2002 (417 residentes de 11 residencias) y de la revisión sistemática de Sjögren y colaboradores en la misma revista en 2008. El riesgo asociado a dormir con la prótesis procede del estudio prospectivo de Iinuma y colaboradores publicado en el Journal of Dental Research en 2015 (524 personas de 85 años o más, seguimiento de tres años). Las recomendaciones de limpieza y mantenimiento de prótesis completas corresponden a las guías basadas en la evidencia del American College of Prosthodontists publicadas con la American Dental Association. Los datos de prevalencia de xerostomía provienen de un estudio de prevalencia en población general española publicado en la revista Atención Primaria. La relación bidireccional entre periodontitis y diabetes y los datos de reducción de hemoglobina glicosilada corresponden a la revisión de evidencias de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) y la Sociedad Española de Diabetes (SED). Las pautas de cepillado en personas con demencia se basan en la información publicada por el Centro de Referencia Estatal de Alzheimer del IMSERSO. La cobertura odontológica pública descrita corresponde al Real Decreto 1030/2006, por el que se establece la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud, y a sus modificaciones posteriores.
Si en casa ya no se puede sostener la rutina, llámanos
El cepillado diario, la prótesis y detectar a tiempo una llaga forman parte del cuidado que hacemos cada día en los domicilios de Sabadell y el Vallès Occidental. Cuéntanos vuestra situación y te decimos con franqueza qué haría falta. Atendemos de lunes a domingo, sin compromiso.